miércoles, 29 de abril de 2015

El absoluto en Hegel

Hegel representa el idealismo más radical dentro de la historia de la Filosofía, parte del idealismo post-kantiano. Según Hegel la naturaleza y el espíritu son consecuencias de lo absoluto, pero tan consecuencias de él, que al final no derivan de ello sino que son lo absoluto.

Desde ahí cabe comprender el uso que hace Hegel del mundo al revés como lo propio de la Filosofía, lo que Hegel viene a decir es que el absoluto no es un punto de llegada, no es aquello con lo que se tiene que encarar la razón una vez exhausta y agotada tras haber pasado las escisiones del entendimiento, el absoluto no es al final, es al principio, es el presupuesto, para el sano sentido común, lo más lógico es pensar que la realidad es un conglomerado de cosas independientes, autónomas. Por esto luego se va a encontrar con la fatigosa tarea de tener que reunir en unidad aquello que previamente ya ha declarado que es múltiple, independiente…

El punto de vista de la Filosofía no es aquel que atiende a las particularidades independientes, sino que asume que lo prioritario y eso es lo que Hegel llama el absoluto. El absoluto para Hegel no es una realidad sumamente real, no es en término jerárquico, el absoluto para Hegel es la realidad, no lo más real. Lo absoluto hay que entenderlo en sentido etimológico, absoluto es lo que no depende de otra cosa para ser lo que es, literalmente es desligado de, aparte de, al margen de las ataduras, los vínculos que lo ponen en función de una realidad en la que encuentra su sentido. Por tanto las cosas están ya situadas en ese contexto coherente al que Hegel llama absoluto, ese contexto coherente que debe romper el entendimiento para comprender las cosas.

Si rompemos esa totalidad de la que partimos luego quizá no podamos recomponerla. Desde ese punto de vista podemos entender que la filosofía es el mundo al revés porque el mundo del sano sentido común es el mundo de la particularidad, de la división, de lo concreto, de lo que se ve, se toca y es el mundo que no repara en que las cosas no están flotando, sino que las cosas están siempre inmersas en un contexto coherente, la filosofía es el mundo al revés, el que se trastoca, el mundo del sentido común. Al invertir el mundo es cuando se nos aparece la verdad del sano sentido común.

Para Hegel la Filosofía es la ciencia de lo absoluto y según él se puede vivir en tres partes:

-Lógica: que considera la idea en sí misma, hablamos del espíritu subjetivo (este espíritu estudia la psicología, la antropología y fenomenología.

-Filosofía de la naturaleza: donde la idea hay que entenderla fuera de sí misma, es decir, espíritu objetivo (estudia la moral, el derecho y el estado)

-Filosofía del espíritu: la que estudia la idea en sí y para sí, sería el espíritu absoluto (se manifiesta progresiva y evolutivamente bajo la forma de la naturaleza y el espíritu, es decir el espíritu absoluto se realiza en el arte religión y filosofía.

Este sistema filosófico se llamará luego idealismo absoluto.
Para Hegel la religión se sitúa entre el arte y la Filosofía. Para él la Filosofía y la historia de la Filosofía son lo mismo, pero diferencia que la Filosofía es la historia del pensamiento y a su vez el pensamiento se expone en la historia de la Filosofía y además el pensamiento es esencialmente uno.


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